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I
La flor es una estatua,
un monumento que tocas y muere,
y el rocío de la noche estrellada,
el alma de nuestros pueblos,
golpea la puerta de los abismos
como un océano que duerme sin su copa.
Toda la humanidad no te danza:
los ricos con su dios-dólar,
la elite del planeta,
los nuevos esclavistas,
los pequeños con el gran escaparate,
son los que te inventan.
II
Guerra para que tengamos miedo,
guerra para que no podamos soñar,
guerra para que sepamos quién manda,
guerra para que nos quedemos sin pan.
La verdad esta muerta,
ellos nos niegan espacio a nuestra canción. |